Liberar las fuerzas del alma
“Y así voy por el mundo sin edad ni destino, al
amparo de un cosmos que camina conmigo”, rezaba don Atahualpa Yupanqui en su
poema Tiempo del Hombre, que Néstor Almagro tomó como punto de partida para su
obra Tiempo del Hombre Nuevo.
Este volumen es una suma de búsquedas y
hallazgos del reconocido médico naturista, a lo largo de casi 30 años de intensa
labor. El autor aborda transdisciplinariamente la educación sincrónica, cuya
premisa es que todos somos, a la vez, maestros y aprendices.
Propone
silenciar nuestro ego, subordinar las pretensiones estériles del intelecto a la
intuición y no dilapidar nuestras energías en pos de objetivos erróneos. Para
así contrarrestar los resultados que padecemos socialmente debido a la educación
preponderantemente racional y materialista que nos ha hecho competitivos y
también represivos.
Por otra parte, Almagro indaga en el diagnóstico
fisiognómico, que revela lo que llevamos “escrito en el rostro” y explica
quiénes somos y, mejor aún, quiénes podemos ser. Para esto se vale de un
inestimable trabajo mancomunado con sus pacientes, con Marcelino Altamirano y
los chicos de
Analiza la triple
segmentación del rostro en pensamiento, sentimiento y voluntad, y las
características de los cuatro temperamentos: melancólico, sanguíneo, flemático y
colérico, que se correlacionan con los elementos tierra, aire, agua y fuego
respectivamente.
Asimismo, Néstor Almagro –también autor de El Martín
Fierro, un sendero para el desarrollo interior– se refiere a la alimentación
racional, la dietoterapia y otras terapias naturales que posibilitan la
liberación de toxinas, la recuperación de los ritmos fisiológicos y la
salud.
El decanato pitagórico, el arte trascendente y sanador, la nueva
ecología basada en el conocimiento de las leyes de la naturaleza, la práctica de
la respiración consciente y de la visión ampliada, la interacción de los campos
de energía de los cuerpos sutiles, el despertar de los centros internos
–chakras, según los orientales– y de la conciencia, son sólo algunos de los
temas que conforman esta propuesta singular y superadora que invita a que
–mediante la participación del “Hombre Nuevo, precursor de nuevos paradigmas”–, para que la marginación social pueda ser transformada en integración y la degradación
psicológica que vivimos, en desarrollo armónico.
Lic. Verónica Oyanart

Tiempo del Hombre
